De las herramientas a la inteligencia artificial: 20 años construyendo Allcom
De las herramientas a la inteligencia artificial
Mi historia comienza en un entorno sin mucha abundancia, donde el esfuerzo, la creatividad y la necesidad de salir adelante eran parte del paisaje cotidiano. Desde joven, aprendí a reparar lo que no funcionaba, a inventar soluciones donde no había recursos, y a leer el mundo con ojos curiosos. Mis padres se separaron cuando yo era adolescente, y allí enfrenté una decisión que me marcó para siempre: podía seguir mi sueño de estudiar arquitectura en Estados Unidos, o quedarme en Chile para apoyar a mi madre y a mi hermana. Elegí quedarme. No lo vi como una renuncia, sino como un acto de amor y convicción.
Esa elección sembró en mí una forma de liderazgo que hasta hoy me acompaña: el compromiso con los demás, la claridad de propósito, y la capacidad de convertir decisiones difíciles en fundamentos sólidos para construir futuro.
Estudié Procesos Industriales Computarizados, una carrera que parecía hecha para mí. Combinaba lo técnico, lo creativo, la lógica y el diseño. Me fascinaba entender sistemas complejos y encontrarles soluciones elegantes. Fue el primer paso hacia una carrera en tecnología que nunca había imaginado.
Ya egresado de esa carrera técnica, ingresar a IBM fue como llegar al Olimpo. Una empresa enorme, con procesos rigurosos y una cultura donde el detalle lo era todo. Allí aprendí el valor de la excelencia, del servicio impecable, de la puntualidad y del respeto por el trabajo bien hecho. Pero lo más importante: allí conocí a Julián Gainza, mi jefe, mentor y luego socio. Julián no solo me enseñó los códigos del mundo empresarial, también me regaló confianza. Me abrió puertas. Su mirada exigente pero humana me marcó. Cuando falleció, sentí que perdía a un segundo padre. Pero su legado sigue vivo en cada decisión que tomo como empresario.
Después de IBM, trabajé en farmacias y supermercados haciendo mantenciones nocturnas. Mientras la ciudad dormía, yo revisaba puntos de venta, conectores, impresoras. Ahí aprendí algo fundamental: que el trabajo invisible también sostiene al mundo. Si fallaba algo, una tienda no abría. Cada noche era una batalla silenciosa por mantener el sistema en marcha.
Hasta que un día me quedé sin trabajo. Fue un golpe duro. Me sentí a la deriva, con miedo e incertidumbre. Pero también fue una oportunidad. Me reencontré con un exgerente de una importante cadena de perfumerías Chilenas que necesitaba implementar cajas registradoras para una nueva tienda. Conocía el proceso, tenía la experiencia. Me ofrecí. En ese momento, sin saberlo, comenzó Allcom. La tensión entre los ejecutivos de IBM y los dueños de la tienda, de distintas comunidades religiosas, hacía difícil encontrar un proveedor. Yo llegué sin banderas, sin agenda, solo con ganas de ayudar. Y eso abrió la puerta.
Empecé solo, con una boleta de honorarios. Luego se sumó Julián como socio pero nunca cobraba nada, su altruismo era admirable, debía pasarle nuestras ganancias casi a la fuerza. Tuvimos una oficina pequeña en el centro de Santiago. Trabajábamos sin horarios, fines de semana incluidos. Cada cliente nuevo era una fiesta. Cada noche sin dormir, una demostración de compromiso. Nuestros primeros servicios eran mantenciones preventivas de cajas registradoras, básicamente limpiar, ajustar, engrasar mecanismos y equipos para que duraran más. Crecimos. Nos cambiamos de oficina. Contratamos gente. Llegamos a tener cobertura nacional y más de 50 colaboradores previo a la Pandemia. Pero más que el tamaño, lo que me llenaba era la forma: lo habíamos construido con respeto, con servicio, con una ética sólida.
Viajar fue clave para expandir horizontes. Fui a ferias en Las Vegas, Hong Kong, Düsseldorf y Taiwan. Aprendí inglés a puro esfuerzo, de noche, con aplicaciones y libros, me fascinaban los idiomas desde los trece años. Descubrí tecnologías que en Chile no existían: self-checkout, balanzas inteligentes, kioscos interactivos. Y soñé con traerlas.
Y lo hicimos.
Instalamos el primer self-checkout en Tottus Parque Arauco en el año 2010. Era de la marca Fujitsu. Luego ayudamos a hacerlo en Cencosud. Soportamos equipos NCR. Luego fabricamos nuestras propias máquinas y logramos importar equipamiento Refurbished desde Estados Unidos, eran puntos de venta Worldclass los que comprábamos a una fracción de precio nuevo, a los retailers les encantó esto, lograban ahorros del 40% en la compra de activos con los mismos tres años de garantía, la dábamos nosotros mismos en todo Chile.
Trajimos a Chile las balanzas de autoservicio de Marques (Portugal). Fuimos los primeros en integrarlas en supermercados chilenos. También fuimos pioneros en introducir la inteligencia artificial de Edgify, una empresa inglesa que desarrolló un sistema de aprendizaje para reconocer productos y evitar fraudes, el gran problema de nuestra Latinoamérica. Mostramos esa tecnología a la alta gerencia de importantes cadenas de Retail. Creamos pilotos. Integramos soluciones que parecían de ciencia ficción.
Mi amor por el diseño también se coló en Allcom. Diseñé nuestros logos, materiales visuales, interfaces. Asesoro a clientes en diseño de experiencia, flujos de autoservicio, decisiones estéticas. Porque creo que una buena experiencia empieza con un diseño bien pensado.
Y toda esa experiencia, la estamos llevando también a pequeñas y medianas empresas. Apoyamos a almaceneros, farmacias familiares, ferreterías. Gente que quiere surgir. Gente que se parece a nosotros cuando comenzamos.
Hoy, en este 2025, después de procesos personales intensos y profundamente transformadores, no solo maduré yo: también maduró Allcom. Nuestro ADN sigue intacto —los servicios en terreno que amamos y donde nacimos—, pero hoy lo complementamos con consultoría y acompañamiento estratégico para que nuestros clientes crezcan, se expandan y tomen mejores decisiones. Nos estamos focalizando en ideas y soluciones de autoservicio que, con diseño y experiencia humana, han logrado rentabilizar en más de un 20% las ventas; y a la vez, estamos acelerando el desarrollo de herramientas de software con IA, donde no entregamos solo "un sistema", sino una visión completa: estrategia, ingeniería, creatividad, pasión y diseño, conectando múltiples dispositivos, sensores y fuentes de información para convertir datos en claridad—información precisa, útil y accionable para decisiones importantes.
Nada de esto habría sido posible sin mi propio camino de reflexión; ese crecimiento personal provocó también una reflexión dentro de Allcom. Por eso hoy entregamos servicios de vanguardia sin perder nuestra agilidad ni nuestra calidez, y esa misma experiencia la pongo al servicio de startups donde participo, y de clientes que se transformaron en amigos, a quienes acompaño con cercanía para ayudarles a elegir bien, avanzar con convicción y construir futuro.
Allcom es mucho más que una empresa. Es una historia, una familia, una manera de hacer las cosas. Y lo mejor, es que todavía estamos empezando.
Hoy nuestras soluciones procesan más de 20 millones de transacciones mensuales. Máquinas que diseñamos con precisión, que están funcionando día y noche, algunas con más de 9 años operativas.
Dos décadas de innovación y servicio
Con tres personas, una oficina compartida y una visión clara: servicio de excelencia en retail y tecnología.
Instalado en Tottus Parque Arauco. Fuimos pioneros en traer esta tecnología al país, transformando la experiencia de compra del retail chileno.
Más de 25 colaboradores. Cobertura en múltiples regiones de Chile con servicios 24/7 para grandes cadenas y PyMEs.
Diseño y fabricación de nuestras propias máquinas de self-checkout. Control total sobre calidad, diseño y experiencia de usuario.
Plataformas de gestión y monitoreo. Soluciones integrales de hardware + software para retail moderno.
Pioneros en implementar inteligencia artificial de Edgify para reconocimiento de productos. Liderazgo en innovación tecnológica para PyMEs y grandes cadenas.
Reflexiones sobre liderazgo, estrategia y propósito
"El general que gana la batalla hace muchos cálculos antes de la guerra." — Sun Tzu
No lidero para figurar, sino para mover con sentido. Un líder con propósito no solo sabe hacia dónde va, sino por qué va. He aprendido que el verdadero poder no está en la autoridad, sino en la intención: en alinear visión, estrategia y acción con una causa que trascienda.
"Si quieres ser invencible, no te empeñes en vencer, sino en no ser vencido por nada." — Epicteto
Mi liderazgo nació del hambre, de la urgencia, de quedarme sin trabajo y levantar algo propio desde el suelo. No busqué el éxito, busqué no rendirme. De ahí sale mi resiliencia estratégica: ver la escasez como gimnasio de carácter, y el fracaso como ensayo para el siguiente paso.
"El diseño no es cómo se ve, sino cómo funciona." — Steve Jobs
Un CEO que no entiende diseño, no entiende estrategia. El diseño bien hecho es guerra ganada sin pelear: anticipa errores, guía decisiones, ordena el caos. Diseñar flujos, interfaces, recorridos de cliente… es tan importante como liderar un equipo o cerrar un contrato. Es liderazgo visual y funcional.
"La naturaleza del hombre es estar en lucha; quien quiere todo fácil, ya está vencido." — Séneca
Muchos líderes optan por lo rápido o lo popular. Yo he aprendido a optar por lo justo. Elegir lo correcto es incómodo, pero estratégico: construye confianza, reputación y futuro. Maquiavelo decía que el príncipe debe ser amado o temido: yo elijo ser confiable, que es más difícil y más duradero.
"No se puede enseñar lo que no se ha vivido." — Marco Aurelio
El conocimiento que no se comparte, se estanca. Liderar es transferir experiencia, no solo resultados. Yo he aprendido en la calle, en las tiendas, en los errores. Esa sabiduría vivida es mi mayor activo, y mi responsabilidad es entregarla a otros. Esa es mi estrategia de legado.
"Un líder no se forma en la calma, sino en la tempestad." — adaptado de El arte de la guerra
Liderar empresas en crisis —pandemia, estallido, recesión— me enseñó a no reaccionar con la emoción del momento. El estoico respira, espera, piensa. Sun Tzu decía que ganar sin luchar es la máxima habilidad. A veces, mantenerse calmo es la mejor ofensiva.
"Conoce el terreno como tu propia palma y vencerás." — Sun Tzu
He estado en las góndolas, en las salas de servidores, en los puntos de venta. Por eso innovamos con sentido. La estrategia no se hace desde la torre de marfil: se hace caminando el terreno, escuchando al cliente, conectando tecnología con realidad.
"Un ejército sin disciplina se destruye a sí mismo." — El arte de la guerra
En Allcom, el buen servicio es nuestra disciplina. No se ve, pero se siente. Es lo que hace que los clientes vuelvan, que recomienden, que confíen. Un servicio constante y bien ejecutado es una forma silenciosa pero letal de ganar mercados. Lo aprendí atendiendo cajas a las 3 AM.
"Las organizaciones funcionan cuando los valores y la estrategia se alinean." — Peter Drucker
No creo en crecer a cualquier precio. Creo en hacer empresa con valores visibles, no escritos en la pared. Una estrategia sólida sin principios es peligrosa. Mi visión es construir una empresa que sea útil, que inspire, y que deje huella más allá de la rentabilidad.
"Quien quiere ir rápido va solo, quien quiere llegar lejos va acompañado." — Proverbio africano
Hoy no lidero para escalar más, sino para acompañar mejor. A clientes, a equipos, a otros emprendedores. La influencia real no viene del mando, sino de la conexión. Liderar es formar, escuchar, entender, y ayudar a avanzar. Esa es mi forma de transformar desde la experiencia.
Allcom es mucho más que un negocio.
Es un sueño colectivo hecho realidad.
Y lo mejor, es que todavía estamos empezando.