De la construcción a la tecnología: un viaje de pasión, creatividad y aprendizaje continuo
Ser emprendedor ha sido un viaje transformador en mi vida. A lo largo de los años he impulsado proyectos en ámbitos tan diversos como la construcción, la tecnología, el retail y la gastronomía. En cada uno he puesto a prueba mi madurez, creatividad y visión técnica para dar vida a nuevas empresas.
Estas aventuras emprendedoras, aunque distintas entre sí, comparten un hilo común: la pasión por crear e innovar, la voluntad de enfrentar desafíos y el deseo de generar un impacto positivo. Cada startup ha marcado una etapa de mi evolución, con sus orígenes, motivaciones, aprendizajes y momentos clave.
Seis empresas, 20 años de trayectoria: crear valor a través de la innovación
Allcom Chile · 2005
Allcom nació como nacen las startups reales: resolviendo problemas donde duelen, no desde una sala de reuniones. En 2005 decidí lanzar mi primera empresa tecnológica con una convicción clara: si Chile quería modernizar su industria, había que hacerlo desde dentro, con ingeniería aplicada, presencia en terreno y una obsesión por la continuidad operacional.
Nuestra primera "incubadora" no fue una oficina: fueron tiendas que no podían fallar, turnos nocturnos, centros de distribución, y operaciones donde un equipo fuera de servicio significa ventas perdidas, fricción y estrés humano. Ahí entendimos algo que se transformó en nuestro ADN: la tecnología no sirve si no es confiable, simple y mantenible; y no mejora nada si no respeta el sistema humano detrás del proceso.
Desde ese lugar, Allcom se enfocó en construir soluciones para retail e industria: punto de venta (POS), autoservicio, automatización y conectividad, integrando hardware y software con una mirada práctica. Terminales, kioscos, balanzas, lectores, flujos operacionales: todo con el mismo principio startup de base: iterar rápido, aprender del terreno y mejorar sin excusas.
Con los años, esa mentalidad nos llevó a adelantarnos a tendencias. Antes de que el concepto de "transformación digital" se volviera un eslogan, ya estábamos integrando equipos, diseñando flujos y creando experiencias que reducen fricción: menos pasos, menos errores, más velocidad. En paralelo, incorporé mi amor por el diseño como parte del producto: porque el autoservicio no es solo un computador con pantalla, es una experiencia que debe sentirse natural.
Hoy, en 2025, Allcom entra en una nueva etapa: seguimos amando nuestro core —servicios en terreno—, pero lo ampliamos con una visión más estratégica. Además de operar y mantener tecnología crítica, hoy acompañamos a clientes en decisiones que hacen crecer sus negocios: expansión, eficiencia, experiencia de cliente y nuevos modelos de autoservicio. Y estamos acelerando el desarrollo de software con IA, conectando datos de múltiples dispositivos, sensores y fuentes para entregar información clara y accionable, pensada para decisiones reales.
Allcom sigue siendo una startup en espíritu: ingeniería + creatividad + ejecución, con la misma promesa de siempre: tecnología de vanguardia, agilidad operativa y calidez humana.
Constructora Santa Emilia · 2013
Santa Emilia nació en 2013 como mi primer salto grande fuera del mundo tecnológico. Venía de años pensando en sistemas, flujos y eficiencia, y quería llevar esa misma mentalidad a algo tangible: construir espacios que mejoren la vida. En construcción, cada decisión se siente: en la estructura, en el recorrido de la luz, en el silencio de un buen cierre, en la nobleza de un material bien elegido.
Partimos con obras pequeñas y fuimos creciendo con una idea clara: no construir "rápido", sino construir bien. Hoy Santa Emilia suma más de 18 proyectos y más de 4.500 metros cuadrados de construcción entre casas, remodelaciones de oficinas, muelles, y proyectos de desarrollo arquitectónico; además de más de 15 proyectos específicos de cocinas, piscinas, muelles y remodelaciones que exigen precisión, coordinación y terminaciones de alto estándar. Todo con el mismo sello: orden en la ejecución, diseño con propósito y una obsesión por los detalles que no se ven, pero se sienten.
Nuestra forma de trabajar mezcla oficio y método. No solo ejecutábamos obra: coordinábamos el ecosistema completo del proyecto. Muebles a medida, ventanas termopanel, puertas, herrajes, cubiertas, revestimientos, instalaciones sanitarias y eléctricas, detalles de terminación, logística de proveedores y control de calidad. Donde otros ven "partidas", nosotros vemos una sola experiencia final: que todo calce, cierre, funcione y se habite sin fricción.
En el peak de operación llegamos a trabajar con más de 30 personas entre jefes de obra, administradores y trabajadores, manteniendo una coordinación exigente para cumplir plazos, estándares y seguridad en obra. Esa escala nos obligó a profesionalizar procesos, ordenar cronogramas y elevar la supervisión: porque en construcción, el error cuesta caro y el tiempo perdido no se recupera.
Los proyectos nos llevaron a Algarrobo, a Santiago y regiones, incluyendo centros invernales, donde el clima y la logística exigen una ejecución aún más cuidadosa. En cada lugar aplicamos el mismo principio: adaptarnos al contexto sin bajar el estándar. La seguridad y la durabilidad no se negocian.
Por eso también nos apoyamos en consultoría de ingenieros estructurales de primer nivel, especialmente cuando el desafío exige precisión: cargas, fundaciones, anclajes, resistencia y permanencia. La estructura no es un trámite: es la promesa de que lo construido va a durar y se va a sentir sólido por años.
Y hay algo más: en Santa Emilia no elegimos materiales solo por precio. Elegimos por nobleza, coherencia y permanencia. La madera —y su relación con los árboles, el tiempo y la textura— nos inspira. Nos mueve esa mezcla única entre diseño y naturaleza: vetas que cuentan historia, tonos que cambian con la luz, calidez real. Cuando corresponde, buscamos maderas bien tratadas, soluciones constructivas correctas y terminaciones que respeten el material, para que el proyecto no solo se vea bien al entregar, sino que se sienta mejor con los años.
Santa Emilia me enseñó algo que la tecnología no te muestra igual: que un proyecto se sostiene por sus fundaciones, pero también por su carácter. Un muro recto se mide con nivel; una casa bien hecha se mide por cómo se vive.
Tekia Chile SpA · 2020
Cofundé Tekia, una startup cuyo nombre refleja su esencia: "tech-IA" (tecnología + inteligencia artificial) y evoca la palabra "tectita", aquel vidrio formado por el impacto de meteoritos, símbolo de fuerza y transformación extrema. Queríamos lograr transformaciones profundas a través de la tecnología, casi "fundiendo" lo imposible para convertirlo en realidad.
Tekia actualmente está en formación. Tardamos un año en encontrar la solución correcta para una industria tan antigua y tradicional como la minería. Fue un proceso de investigación, validación y ajuste constante hasta dar con el enfoque adecuado. Este 2026 impulsaremos proyectos tecnológicos en varias minas de Chile, llevando innovación a un sector que está listo para transformarse.
The Go Market · 2024
En 2024 dimos forma a The Go Market, una startup nacida para redefinir el concepto de tienda de conveniencia. La idea surgió de una pregunta simple pero ambiciosa: ¿Y si pudiéramos crear la tienda de conveniencia ideal del futuro?
Hoy la empresa lleva un año operando, desarrollándose y generando alianzas con actores importantes del mercado para posicionarnos como aliados y socios estratégicos en esta nueva capa de automatización con inteligencia artificial conversacional. Identificamos las falencias del modelo actual –altos costos de personal, baja rentabilidad, riesgos de seguridad y cero personalización– y nos propusimos solucionarlas de raíz con ayuda de la tecnología.
Queremos cambiar Chile este 2026. Nuestra visión es liderar la transformación del retail de conveniencia, demostrando que la automatización inteligente puede crear experiencias de compra superiores mientras optimiza cada aspecto de la operación.
Imaginamos un ecosistema de autoatención donde el cliente pudiera comprar rápido, seguro y sintiéndose único. Concebimos locales sin acceso de público, donde en vez de cajeros hubiera tótems inteligentes integrados en la fachada. Esos tótems reconocerían al cliente, le recomendarían productos según sus preferencias, y permitirían completar la compra en menos de 60 segundos.
Logramos duplicar la venta por metro cuadrado respecto de una tienda tradicional gracias a la eficiencia del diseño, y reducir los costos de operación proyectados en un 60% sustituyendo procesos manuales con automatización. The Go Market no es solo una tienda automatizada; estamos construyendo el estándar de conveniencia del futuro.
Café Biella · 2025
En 2025 decidí involucrarme en Café Biella, un emprendimiento gastronómico con corazón italiano fundado en 2017. Biella representó algo especial: el aroma del café, el calor de la cercanía humana y esa tradición simple —pero poderosa— de compartir un espresso. Bautizado con el nombre de la ciudad de Biella, en el Piamonte italiano, el café ya tenía su propia historia y una clientela fiel. Yo llegué a sumarme con respeto, con ganas de aprender y con la intención de aportar valor sin perder el alma del lugar.
Mi aporte fue concreto desde el primer día: diseño y ejecución. Nos embarcamos en la construcción y habilitación de un local de 100 m², donde pude aplicar todo lo que me apasiona: arquitectura, detalles, materiales, flujos y experiencia. En Biella, el espacio no es solo un contenedor; es parte del producto. La iluminación, el recorrido, el sonido, la barra, la forma en que un cliente se acerca, pide y se queda. Todo comunica.
Ahí también conecté mi experiencia en tecnología con lo gastronómico: trabajé el diseño de flujos para muebles y puntos de venta, pantallas de menú y la preparación para incorporar kioscos de autoservicio, no como "frialdad", sino como eficiencia que libera tiempo para lo más importante: la atención humana. Porque si algo nos mueve en Biella es el servicio. Nos apasiona que cada persona se sienta bienvenida, bien atendida, cuidada. Esa mezcla —rapidez cuando corresponde, cercanía siempre— es nuestro sello.
Y en lo personal, Biella me hizo reencontrarme con el lado más sensorial del emprendimiento. Hay un momento que no olvido: el olor a pan recién hecho y el sabor de los pasteles que prepara el fundador de Biella —nuestro socio más importante—. En esos detalles entendí que la excelencia no siempre grita; muchas veces se nota en lo artesanal, en la constancia, en hacer lo mismo bien todos los días, con cariño.
Este proyecto también me abrió otra dimensión: empezamos a trabajar con otros socios exitosos en sus industrias, y eso ha sido una escuela real de trabajo en equipo con excelencia. Aprender a combinar miradas, escuchar, decidir bien, mantener estándares altos sin perder la humanidad del camino. Cuando el equipo está alineado, el negocio se vuelve más fuerte y la experiencia del cliente se eleva.
Hoy, en Biella, soy socio, director y ejecutor: una combinación que disfruto profundamente porque integra todo lo que me gusta hacer. Y miramos hacia adelante con ambición sana: queremos abrir más locales en Chile, sumar tecnología donde aporte, y mantener lo esencial intacto: productos ricos, servicio cercano y un espacio que se sienta como un pequeño refugio dentro del día.
LegalStory · 2024
LegalStory nace en 2024 de la observación de un problema recurrente en el ámbito legal y empresarial: la complejidad y lentitud en el análisis de hechos, demandas e incumplimientos de acuerdos comerciales.
Hay una realidad que muchos emprendedores tecnológicos conocen pero pocos cuentan: empresas grandes, incluso retailers reconocidos, a veces simplemente no pagan a sus proveedores tecnológicos. Y cuando eso sucede, las startups y empresas tech se ven obligadas a convertirse en verdaderos bufetes de abogados, dedicando tiempo, energía y recursos a batallas legales que las alejan de su propósito. El ADN de una empresa tecnológica no debe ser ese.
Por eso creamos LegalStory: una herramienta fácil de usar, inteligente y sumamente rápida para entender las problemáticas con clientes, recabar información y ejecutar acciones legales con sustento y hechos reales. Nuestra plataforma combina procesamiento de lenguaje natural (NLP), análisis documental avanzado y generación de textos legales para crear demandas precisas, fundamentadas y listas para presentar.
La visión detrás de LegalStory es democratizar el acceso a la justicia mediante tecnología. No se trata de reemplazar a los abogados, sino de empoderarlos con herramientas que les permitan trabajar de forma más eficiente, focalizándose en la estrategia legal mientras la IA se encarga del trabajo mecánico de redacción y análisis de precedentes.
Desde nuestros inicios, implementamos machine learning para analizar miles de casos históricos, identificar patrones en jurisprudencia y generar argumentos legales sólidos. La plataforma puede revisar contratos, detectar cláusulas incumplidas, analizar evidencia documental y producir borradores de demandas en minutos, un trabajo que tradicionalmente tomaría horas o días.
Reflexiones sobre emprender, crear y no decaer
"Las ideas brillan, pero la ejecución construye. He aprendido que soñar en grande es necesario, pero dividir ese sueño en pasos concretos y ejecutables es lo que transforma la visión en realidad."
"Cada obstáculo es un maestro disfrazado. No hay emprendimiento sin momentos de duda, pero la diferencia entre abandonar y triunfar está en levantarse una vez más de las que caíste."
"Puedes tener la mejor idea del mundo, pero sin un equipo comprometido y alineado, será solo eso: una idea. Rodéate de personas que complementen tus fortalezas y desafíen tus debilidades."
"El mercado cambia, la tecnología evoluciona y las necesidades se transforman. La clave no es resistirse al cambio, sino anticiparlo, abrazarlo y usarlo como motor de innovación."
"La creatividad sin pragmatismo es arte; el pragmatismo sin creatividad es mediocridad. La magia sucede cuando combinas ambos: ideas audaces con viabilidad comercial."
"Lo que no se mide, no se mejora. Define tus KPIs desde el día uno, pero recuerda: las métricas son solo un reflejo de la salud de tu empresa, no su propósito final."
"Tu startup es tu pasión, no tu identidad. Cuida tu salud, tus relaciones y tu bienestar. Un emprendedor agotado toma malas decisiones. Un emprendedor equilibrado, construye imperios."
"Crecer rápido puede ser tentador, pero crecer bien es la verdadera victoria. Prefiero construir bases sólidas que perseguir métricas vanidosas. El crecimiento sostenible supera siempre al crecimiento explosivo."
Un solo viaje, múltiples aprendizajes. Cada proyecto expresa una faceta distinta de mi visión, pero juntos forman quien soy: un soñador pragmático, un creador incansable movido por la tecnología y a la vez por las emociones humanas.
Mario A. Pino Corona
Mi historia emprendedora continúa escribiéndose día a día. Sigo adelante con el corazón lleno de gratitud por lo vivido y con la mirada puesta en nuevos horizontes, listo para los próximos desafíos que den vida a las ideas.
Lo mejor es que aún quedan muchos capítulos por escribir.